martes, 10 de abril de 2012

ELLA ME HA PROPORCIONADO LA BALA






Justamente después del crepúsculo
con olas que se arrastraban hasta los dedos de nuestros pies
mi esposa dijo: tengo todo lo que deseo.
bajé la mirada hacia su pelo
mientras ella se arrebujaba contra mi hombro como la culata de un rifle.
En dirección al horizonte
surgía bruma del agua transformándose claramente
en las formas eternas del consuelo y la ordalía.
Las derribaré, me dije,
ella me ha proporcionado la bala.



Leonard Cohen






lunes, 13 de febrero de 2012

A todos










Carta de Maiakovski del 12 de abril de 1930, dos días antes de morir






De mi muerte, no se culpe a nadie, y por favor, sin comentarios.
Al difunto le molestaban enormemente.
Mamá, hermanas, camaradas, perdonadme, -no es un método-
(no se lo aconsejo a nadie), pero no tengo otra salida.
Lila, ámame.
Camarada Gobierno: mi familia se compone de Lila Brick, mamá,
mis hermanas y Verónica Vitóldovna Polónskaia¹.
Si les haces la vida soportable, gracias.
Envíen los versos sin terminar a los Brick. Ellos sabrán descifrarlos.
Como se dice,
el "incidente" ha terminado,
"la barca del amor,
se estrelló contra la vida cotidiana":
Estoy a mano con la vida,
y es inútil recordar,
dolores,
desgracias,
y ofensas recíprocas.
Sigan felices.






Vladimiro Maiakovski
12-4-1930





martes, 7 de febrero de 2012

UNA SOLA MANERA DE RESUCITAR










El mundo está por hacer cada vez que me levanto,
los sueños chocan contra las paredes
como aviones pilotados por suicidas
incapaces de arrepentirse a tiempo.
El café es un mar agitado y profundo
que me desfigura la cara.
Dejo de ser una mujer, una niña, una anciana
y entre las ondulaciones me parece ver un monstruo
y una sola manera de resucitar:
imaginarte con el pelo revuelto
y las gafas impidiéndole caer sobre tu cara.
Sentir el aire que levanta el periódico
cuando pasas las páginas,
las escenas cotidianas
que nunca puedo ver.
La vida con minúsculas encerrada a cal y canto
dentro de mi cabeza
y darme cuenta de que el olvido
no existe porque existe el tiempo
y que los relojes no sacrifican nunca la motricidad de sus agujas
y que aunque suene a paradoja
el olvido pare más cuerpos
que las más fértil de las madres.




Sonia Fides