Espero.
Espero vigilante con los pies ovillados al cabecero de su cama,
con las alas abrochadas como si hiciera frío.
Sé que será ardua la espera.
Espero guardando las cuatro esquinas de su cama.
Nada ni nadie perturbará sus sueños.
Espero que sea raudo su fin en la tierra.
Con mi corazón; esponja de lágrimas,
ungiré su cuerpo inerte,
lo vestiré con ropas de aire y esencias de pétalos blancos.
Me beberé el manantial salado de mi pena.
Invocaré al viajero,
abriendo los cielos con mis manos y las alas desplegadas.
Esperaré su presencia.
Espero al fin,
ver el alma de mi padre reunirse con la de mi hermano.
¡Oh viajero! Cuanto amor se irá contigo.
Rafael Luna
Espero vigilante con los pies ovillados al cabecero de su cama,
con las alas abrochadas como si hiciera frío.
Sé que será ardua la espera.
Espero guardando las cuatro esquinas de su cama.
Nada ni nadie perturbará sus sueños.
Espero que sea raudo su fin en la tierra.
Con mi corazón; esponja de lágrimas,
ungiré su cuerpo inerte,
lo vestiré con ropas de aire y esencias de pétalos blancos.
Me beberé el manantial salado de mi pena.
Invocaré al viajero,
abriendo los cielos con mis manos y las alas desplegadas.
Esperaré su presencia.
Espero al fin,
ver el alma de mi padre reunirse con la de mi hermano.
¡Oh viajero! Cuanto amor se irá contigo.
Rafael Luna

