miércoles, 14 de diciembre de 2011

En las aceras













En las aceras se trazan versos sin nombre,
rimas afónicas entre el neón de un añejo anuncio
que, perpetúa inconsciente, un anhelo en la mirada

Los adoquines amontonan la esencia de una huella
impertinente, un paso de cebra soslaya de reojo
un silencio entre semáforos y tubos de escape

La banda sonora de un cortometraje de prisas
repica en los cristales del ultramarinos
donde compramos el azafrán de un sueño

El tranvía de la línea circular no se llama deseo
ni en las marquesinas al sol sucumben historias
que protagonicen niños con abarcas de cuero

Pero, cada noche, en las aceras desamparadas
de una ciudad aletargada, las sombras
desatienden los cuerpos y transitan ausencias.





Francisco J. Picón










miércoles, 7 de diciembre de 2011

TUYÚ






La historia, es un lenguaje?
Tiene que ver este lenguaje con el lenguaje de la historia
o con la historia del lenguaje /
en donde balbuceó /
tiene que ver con este verso?
lenguas vivas lamiendo lenguas muertas
lenguas menguadas como medias
lenguas, luengas, fungosas:
este lenguaje de la historia / cuál historia?
si no se tiene por historia la larga historia de la lengua

Cuentan
en un fogón:

Ña-Rudecinda
no roció el apero el ánima?
no se hizo jabón el chajá?

(Gauchos fundidos, con sus lenguas de vaca, con sus trancas
con sus coyundas y sus rastras
Gaucho fundido: él clava sus espuelas en el dorso - fundido -
de la lengua, como atrapado en una vizcachera)

A unos kilómetros de San Clemente, en el Tuyú
está la tumba de Santos Vega, adonde acuden las toninas
y los surfistas en sus jabas, sobre las alas de cristal.
Roto cristal, tercas toninas de la historia: van
donde los arponeros con sus garfios: van
donde los zafarranchos cachan: donde fundido el gaucho
saca el facón y se disgracia:
era la historia, esa disgracia!
disgracia de yacer en el Tuyú, de un yacer general.
Los caníbales en ese cristal las rudas olas asaetan;
y tú, en esa pereza de la yertez, no jalas?
Jalas de crestas cristalinas y empenachadas?



Néstor Perlongher



jueves, 3 de noviembre de 2011

Y la muerte perderá su dominio...










Y la muerte perderá su dominio.
Los muertos desnudos serán un solo muerto.
Con el hombre en el viento y la Luna de occidente;
cuando se descarnen los huesos y desaparezcan los huesos.
Donde hubo codos y pies aparecerán estrellas.
Y aunque se sumerjan en profundas aguas tendrán que resurgir.
Y aunque los amantes se extravíen perdurará el amor.
Y la muerte perderá su dominio.

Y la muerte perderá su dominio.
Bajo los remolinos del mar
aquellos que yazgan largamente no morirán en la tempestad
retorciéndose en el tormento, cuando cedan los tendones
atados a una rueda no podrán destrozarse;
entre sus manos la fe se romperá en dos
y el Unicornio del mal los atravesará.
Y hendidos por todas partes no se desmembrarán.
Y la muerte perderá su dominio.

Y la muerte perderá su dominio.
Nunca más las gaviotas gritarán en sus oídos
o se romperán las olas tumultuosamente en la ribera;
allí donde se abrió una flor nunca más otra flor
ofrecerá su cabeza a los golpes de la lluvia.
Y aún locas o muertas como clavos
atravesarán la margaritas con sus cabezas de señoras;
irrumpiendo sobre el Sol hasta que el Sol se desprenda.
Y la muerte perderá su dominio.





Versión de Waldo Rojas








Dylan Thomas