martes, 7 de febrero de 2012

UNA SOLA MANERA DE RESUCITAR










El mundo está por hacer cada vez que me levanto,
los sueños chocan contra las paredes
como aviones pilotados por suicidas
incapaces de arrepentirse a tiempo.
El café es un mar agitado y profundo
que me desfigura la cara.
Dejo de ser una mujer, una niña, una anciana
y entre las ondulaciones me parece ver un monstruo
y una sola manera de resucitar:
imaginarte con el pelo revuelto
y las gafas impidiéndole caer sobre tu cara.
Sentir el aire que levanta el periódico
cuando pasas las páginas,
las escenas cotidianas
que nunca puedo ver.
La vida con minúsculas encerrada a cal y canto
dentro de mi cabeza
y darme cuenta de que el olvido
no existe porque existe el tiempo
y que los relojes no sacrifican nunca la motricidad de sus agujas
y que aunque suene a paradoja
el olvido pare más cuerpos
que las más fértil de las madres.




Sonia Fides






domingo, 29 de enero de 2012

A escribir he aprendido de los amigos








A escribir he aprendido de los amigos,
pero sin ellos. Tú me has enseñado
a amar, pero sin ti. La vida
con su dolor me enseña a vivir,
pero casi sin vida, y a trabajar,
pero siempre sin trabajo. Entonces,
entonces he aprendido a llorar,
pero sin lágrimas, a soñar, pero
no veo en sueños más que figuras inhumanas.
No tiene límites ya mi paciencia.
No me queda paciencia para nada, nada
queda ya de nuestra fortuna.
También a odiar he acabado aprendiendo
de los amigos, de ti, de la vida entera.



Beppe Salvia








lunes, 2 de enero de 2012

Mi esposa y yo









Mi esposa y yo hicimos el amor esta tarde.
Nos escondimos juntos de la luz de nuestro deseo, frente contra frente.
Más tarde me preguntó: ¿Tuve para ti un sabor dulce? Querida compañera así fue.
Esta noche me quedé mirando con placer cómo se desnudaba y se ponía su pijama de franela. La estreché con fuerza hasta
que se quedó dormida.
Después cerré la luz y abandoné la habitación cuidadosamente y bajé aquí contigo.





Leonard Cohen